Reputación online

“Todo está en Internet”. Hemos escuchado esta afirmación cientos de veces, y no por ello es menos cierta. En la era digital en que vivimos, todo lo que hacemos, lo que nos gusta y lo que no, y también nuestros fracasos o malas prácticas aparecen en este gigante omnipresente. La buena noticia es que se puede manejar, así que depende de nosotros forjarnos una buena imagen en Internet.

El nombre que recibe esta imagen pública en la red es “reputación online”. Es posible que a una persona de a pie cuya vida no gira en torno a Internet no le interese lo que los buscadores o las redes sociales dicen de ella, pero está equivocada, especialmente si está desempleada. Son cada vez más las empresas que se informan en la red sobre los candidatos a sus ofertas de trabajo, buscando sus puntos fuertes y débiles. Por lo tanto, no es aconsejable despreocuparse por completo de la imagen online que uno se forja.

No obstante, controlar la reputacion online es especialmente necesario en el caso de empresas y figuras importantes, como ejecutivos, políticos o personas famosas en general. Cualquier comentario negativo que reciban en una plataforma importante eclipsará casi por completo todos los positivos. Aunque esto suele ser temporal, el impacto que produce en la credibilidad es importante, ya que los grandes buscadores como Google raras veces, y en ocasiones muy específicas, lo eliminan por completo. Por lo tanto, el objetivo de mantener una buena reputación online no es tanto hacer desaparecer completamente los contenidos negativos como llevarlos a un segundo plano, de forma que, por ejemplo, no aparezcan en los diez primeros resultados de los buscadores.

A pesar de todo esto, existen muchas otras formas de que la imagen pública en Internet se vea comprometida, como contenidos inapropiados en las redes sociales, comentarios negativos en sitios web de gran influencia, como puede ser el caso de hoteles o restaurantes en TripAdvisor, u otros factores circunstanciales. Por ello, con el fin de mantener una reputación online positiva, existen múltiples estrategias en función de la causa y la necesidad. Naturalmente, no requiere las mismas medidas mejorar la imagen personal para conseguir trabajo que destacar los contenidos positivos sobre los negativos si se regenta un hotel o una gran empresa.

En definitiva, el mundo real y el virtual se acercan cada vez más y cabe preguntarse si algún día llegarán a fusionarse. Lo que sí es seguro es que tenemos que ser conscientes de que, nos guste o no, todos estamos en Internet y, al igual que en nuestra vida real nos preocupamos por la imagen que damos, especialmente en determinados casos, el mundo digital es un nuevo escenario con diferentes reglas pero los mismos objetivos.